El Saber de ALLAH




Esta es una de las ayat (versículos) del Quran que invitan a uno a pensar y contemplar  e inundan su ser con un sentimiento incontenible de admiración hacia Allah (swt). Esta ayah nos planta cara y nos retrata la insignificancia abrumadora de nuestro muy finito saber humano. El ser humano está más cerca de la ignorancia que del saber, una realidad que la mayoría evade refugiándose en la arrogancia y la soberbia. 

Entre los nombres de Allah (swt) está el nombre de "Al-'alím": el Omnisapiente. No obstante, esta traducción no hace justicia al nombre en árabe, ya que solo atribuye a Allah el hecho de englobar todo dentro de su saber. Por lo cual, se le escapa a esta traducción al castellano el hecho de que Allah no solo sea conocedor de todo, sino que también, Él es la fuente de todo saber.

¿Cuanto papel necesitariamos para desgastar tantos cálamos y secar tanta tinta? Billones de toneladas de madera hecha cálamos para escribir, más de siete veces el volumen de los mares y oceanos terrestres convertidos en tinta... ¿Entonces cuantos conocimientos quedarían reflejados en ese papel?

De hecho, esta ayah en ningún momento tiene caracter limitativo, es una parábola que ilustra el saber infinito de Allah. 



El saber de Allah no es comparable al de los humanos, ya que no solo es distinto en términos cuantitativos, sino que lo es también en términos cualitativos.

Doy un ejemplo, y el ejemplo más excelso es el de Allah (SWT):

Cuando uno mira un árbol en un bosque o un huerto, puede saber de qué color es, puede saber a qué especie pertenece dicho árbol, si es un árbol caducifolios (que cambia sus hojas) o un árbol perenne, podría cortar el tronco del árbol y contar los anillos que se van formando en su sección cada año y así saber la edad de dicha planta, etc. No obstante, Allah (SWT) además de saber en exacto
detalle esta información que le llevaría tiempo y esfuerzo adquirir al individuo, también Allah (SWT) sabe información ilimitada que nadie puede proporcionar salvo Él: quien plantó el árbol, cuántas hojas ha tenido cada año, cuántas gotas de agua lo irrigaron a través de su vida, cuántas aves buscaron cobijo en él, cuántas células lo componen, cuando y como dejará de existir, etc.

Asimismo, el saber de Allah es eterno, no tiene principio ni fin, mientra que el saber humano es precedido por la ignorancia y la dependecia, Allah (SWT) dice:

"Y Allah os ha sacado de los vientres de vuestras madres y no sabíais nada --pero os ha dotado de oído y vista, y de mentes, para que esto os mueva a ser agradecidos." [16:78]


Y eventualmente, el saber humano es seguido por la ignorancia y la dependencia:




"Y Allah os ha creado, y en su momento os hará morir; y muchos de vosotros quedan

reducidos en la vejez a un estado de lo más abyecto, en el que dejan de saber lo que una vez tan bien supieron. ¡En verdad, Allah es omnisciente, infinito en Su poder!" [16:70]


SubhanAllah, el Saber de Allah (swt) es inabarcable, Él es quien lo abarca todo y nunca es abarcado. Las cifras y los números más imaginarios se quedan cortos, las palabras se vuelven mudas, la imaginación se queda inoperativa y toda descripción es futil cuando se trata del poder y el saber de Allah (swt), cuya Soberanía sobre los cielos y la tierra es indisputable, incuestionable.

Pedimos a Allah (swt) desde nuestra debilidad y nuestra ignorancia que nos proteja y nos de refugio y fortaleza, que nos enseñe aquello que ignoramos, y que nos beneficie con aquello que sabemos. 

Que la Paz y las bendiciones de Allah (swt) esten con el mejor maestro, su profeta y mensajero, Muhammad (saw), con sus guiados compañeros y su noble familia.

El Concepto de la Fe (Imán)

Algunas personas pueden suponer que el hombre se convierte en musulmán cuando confiesa la creencia en la Unidad del Dios Verdadero y en Muhammad como su último Profeta Sin embargo, tal supuesto está aún distante del pleno significado de la Fe. El pleno significado de la Fe en el Islam no es, en absoluto, algo nominal o meramente formal.
La Fe en el Islam es un estado de felicidad, que se adquiere en virtud de actitudes positivas y concepciones constructivas, así como de medidas dinámicas y efectivas.


El Santo Corán y las Tradiciones de Muhammad definen estas medidas necesarias y establecen las normas que constituyen una Fe significativa. Así pues, los verdaderos creyentes son:


1. Aquellos que creen en Dios, Sus Ángeles, Sus Escrituras recopiladas en el Corán. Sus Profetas - de los que Muhammad es el Ultimo , en el día del Juicio Final y en la sabiduría y el conocimiento absoluto de Dios.


2. Aquellos que confían siempre en Dios y gozan de una confianza inconmovible en El.



3. Aquellos que emplean, a la manera de Dios, Io que El les ha dado en forma de riqueza, vida, salud, conocimiento, experiencia, etc.


4. Aquellos que hacen regularmente sus oraciones diarias, así como las celebraciones semanales y anuales.


5. Aquellos que pagan sus impuestos religiosos (limosnas o azaques) a los legítimos beneficiarios (individuos o instituciones), el mínimo de los cuales corresponde al 2,5% de los ingresos anuales *netos*, o del valor total de las acciones cuando se trate de empresas, tras deducir todos los gastos y créditos.


6. Aquellos que ordenan hacer el bien y la justicia, y combaten el error y el mal por todos los medios legales a su alcance.


7. Aquellos que obedecen a Dios y a Su Profeta Muhammad (PBSE), sienten aumentar la fuerza de la Fe cuando se recita el Corán, y son humildes de corazón cuando se menciona el nombre de Dios.


8. Aquellos que aman a Dios y a Su Profeta (PBSE) sobre todas las cosas y aman sinceramente a su prójimo, sólo por amor a Dios.


9. Aquellos que aman a sus vecinos, próximos y lejanos, y muestran auténtica amabilidad para con sus huéspedes, especialmente con los extraños.


10. Aquellos que dicen la verdad y se entregan a las buenas conversaciones; o, de lo contrario, se abstienen.


Está claro que el verdadero significado de la Fe hace al IsIam penetrar, de manera profunda y constructiva, en todos los aspectos de la vida. De acuerdo con el Islam, la Fe auténtica ejerce un efecto decisivo en la suerte espiritual y material del hombre y, también, en su comportamiento personal y social, además de en su conducta política y en su actividad financiera. He aquí algunos ejemplos de cómo describe el Corán a los verdaderos creyentes. El Corán contiene numerosas referencias, como éstas:


"Sólo son auténticos aquellos cuyos corazones se muestran sumisos (y humildes) cuando se menciona el nombre de Dios, quienes sienten que su fe crece y se fortalece cuando se les relatan las revelaciones de Dios, y quienes confían en su Señor, reconocen la oración (tal como se les ordena) y emplean (en la causa de Dios) Io que Nosotros les hemos otorgado. Son aquellos que creen en la verdad. Para ellos existen (elevados) grados (de honor) junto a su Señor y gozarán de generoso sustento" (Corán, 8:2-4)


En cambio, los creyentes y las creyentes son protectores unos de otros. Recomiendan el bien, prohíben Io ilícito, observan la oración, pagan AI Zakat y obedecen a Dios y a Su Apóstol, Dios les tendrá en su misericordia porque Dios es poderoso, prudente.


"Dios prometió a los creyentes y a las creyentes jardines bajo los cuales corren los rios, donde morarán eternamente, así como también albergues encantadores, en los jardines del Edén; mas sabed que la complacencia de Dios es aún mayor que ello. tal será la bienaventuranza (Corán, 9:71 -72).


"Son tan sólo creyentes quienes creen en Dios y en su Mensajero y no dudan luego, y sacrifican su hacienda y sus personas por la causa de Dios ¡Estos son sinceros! " (Corán, 49:15).


Además de estas referencias coránicas, muchas Tradiciones de Muhammad se expresan de modo parecido. Así por ejemplo:


"Ninguno de vosotros puede ser un verdadero creyente a no ser que quiera para su prójimo, también creyente, Io que desea para sí.”
Tres son las características de la fe firme, de tal forma que quien las adquiere puede saborear la dulzura de la Fe:


(1) Amar a Dios y a Su Profeta (PBSE) sobre todas Ias cosas.
(2) Amar al prójimo sólo por amor a Dios y
(3) Rechazar y resistirse a caer en la incredulidad, en la misma medida que se resiste a ser arrojado al fuego”.


"Quien cree en Dios y en el día del juicio Final tiene prohibido causar daño alguno a su vecino, está obligado a ser amable con sus huéspedes - especialmente con aquellos que son extraños -, debe decir la verdad o, de Io contrario, abstenerse de hablar".


Existen múltiples versículos y tradiciones semejantes a los citados. Pero debe tenerse en cuenta, sin embargo, que las citas recogidas no son, ni pueden ser, las palabras exactas del Corán y de Muhammad tal como se expresa en el texto árabe. La razón es simple. Ningún intérprete, por cultivado y experto que sea, podrá jamás transmitir, en lengua alguna, la fuerza espiritual y el encantador atractivo del Corán. El Corán es - y así lo hizo Dios - inimitable; y queda muy lejos, de la imaginación y de la energía humana, producir nada semejante. Lo que es cierto del Corán, en este sentido, es también cierto de las tradiciones de Muhammad en cierta medida; porque, después del Corán, sus palabras son las más concluyentes y elocuentes.
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